sábado, 17 de noviembre de 2012
Felicidades...
No creo que leas nunca esto, pero la de hoy es una fecha que, como otras muchas cosas, soy incapaz de borrar de mi cabeza... Sólo espero que estés donde estés, seas feliz. Felicidades...
martes, 13 de noviembre de 2012
Cansado
Objetivos, esperanzas, sueños... Nunca faltan motivos por los que seguir adelante, por los que luchar... Pero mis objetivos cada vez se alejan más, mis esperanzas han desaparecido, mis sueños se vuelven pesadillas...
Estoy cansado, cansado de luchar contra lo que parece un destino imposible de alterar, de derribar los muros que impiden que avance, de pasar desapercibido ante los únicos ojos que quiero que me vean, de despertarme cada día con la certeza de que todo seguirá igual... Estoy cansado.
Ya sólo quiero cerrar los ojos hasta que llegue el día en que pueda abrirlos sabiendo que las cosas serán distintas, que por fin va a ir a mejor... Pero cada día parece menos probable y esas ganas son sustituidas por las de cerrar los ojos y no abrirlos más...
Estoy cansado, cansado de luchar contra lo que parece un destino imposible de alterar, de derribar los muros que impiden que avance, de pasar desapercibido ante los únicos ojos que quiero que me vean, de despertarme cada día con la certeza de que todo seguirá igual... Estoy cansado.
Ya sólo quiero cerrar los ojos hasta que llegue el día en que pueda abrirlos sabiendo que las cosas serán distintas, que por fin va a ir a mejor... Pero cada día parece menos probable y esas ganas son sustituidas por las de cerrar los ojos y no abrirlos más...
martes, 30 de octubre de 2012
Volar libre
Deseaba volar.
El sueño era siempre igual. Como en la realidad, su vida se había desmoronado, todos a los que quería se había alejado de ella, todos sus esfuerzos para ser feliz fracasaban. Entonces se veía en una casa, las llamas la rodeaban pero ella no intentaba escapar, hasta que se fundía con ellas, pero no ardía. Unas alas de fuego aparecían en su espalda y poco a poco adoptaba la forma de un ave, la forma de un fénix, hasta que finalmente salía volando dejando tras de sí una estela de fuego.
Normalmente se despertaba y tras ver que sólo sería un día más, sin ánimos ni esperanza en el futuro se levantaba y llevaba a cabo su rutina habitual, pero aquél día fue diferente. Pensó que estaría bien salir volando como en sus sueños y esa idea alegraba su día. Resurgir de las cenizas de su vida, de los escombros de su casa, como un fénix. Empezó a rociar los muebles de su casa con gasolina y con total tranquilidad prendió una cerilla que tiró sobre el sofá, iniciando así un incendio que en breve ya la rodeaba. Todo era como en su sueño hasta que empezó a sentir los lengüetazos de las llamas, el calor del fuego que la rodeaba... No estaba saliendo como en el sueño, intentó huir pero ya era demasiado tarde, su ropa se prendió y empezó a arder entre gritos.
De su cuerpo no salieron alas ni cambió de forma. Al cabo de un rato los agónicos gritos, junto a su vida, acabaron... Y entonces voló libre, para siempre.
martes, 9 de octubre de 2012
Quiero dormir y olvidarme del mundo
Quiero dormir y olvidarme del mundo...
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, tener la certeza de que lograré sacar de mi cabeza todo el dolor que me pesa.
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, saber que al despertar todo va a mejorar.
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, dejarme guiar de nuevo por la sinrazón que implica hacer caso al corazón.
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, mirar a los ojos de esa persona que tanto me gusta y decir que si no hablo es porque la idea de cagarla me asusta.
Quiero dormir y olvidarme del mundo...
sábado, 29 de septiembre de 2012
Palabras desde el exilio
Pese a alejarse de todo cuanto tenía, de todo lo que le rodeaba, era incapaz de alejarse de sus pensamientos, de lo que sentía... De lo que quería. Podía recorrer el mundo entero y ni de esa forma conseguiría olvidar, pues la amaba y daba igual cuanto caminase o la dirección que tomase, daba igual cuántos kilómetros pusiera de por medio, no conseguía olvidar lo que sentía por ella.
Se dispuso a escribir una carta, otra de muchas que nunca verían su destino, pero sólo salían palabras de desesperación hablando de cosas imposibles, y cada vez quedaba menos tinta. De nuevo en pie se dispuso a seguir caminando, aferrándose a los recuerdos de aquella época en la que era feliz, aquella época en la que se sintió especial para esa persona a la que tanto amaba, en lugar de huir de ellos.
Se dispuso a escribir una carta, otra de muchas que nunca verían su destino, pero sólo salían palabras de desesperación hablando de cosas imposibles, y cada vez quedaba menos tinta. De nuevo en pie se dispuso a seguir caminando, aferrándose a los recuerdos de aquella época en la que era feliz, aquella época en la que se sintió especial para esa persona a la que tanto amaba, en lugar de huir de ellos.
Cae
Fue duro al principio, pero ahora todo daba igual. Ya no sabía distinguir arriba de abajo, izquierda o derecha, llevaba un rato cayendo y sólo veía oscuridad, mirase donde mirase, no veía nada más que una inmensa oscuridad rodeándole. Creía que sus últimos pensamientos serían un recordatorio de toda su vida, amigos, familia... Pero se equivocó, no había ninguna diferencia respecto a cualquier otra noche, en la que era incapaz de pensar en otra cosa que en aquella a quien había perdido... A quien tanto amaba. Pero ésta vez era diferente, eran sus últimos pensamientos y se aferró más que nunca a aquellos buenos recuerdos, cerró los ojos y siguió cayendo, dejando que la oscuridad le engullese.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Dos palabras
Toda la desesperación y todo el dolor quedan mitigados con tan sólo escuchar de tu boca el sonido de esas dos palabras. Palabras que pueden ser dichas en muchos idiomas, de muchas formas, palabras que con el tiempo pueden caer en el olvido. También hay formas de fundamentar esas palabras, no hace falta ni decirlas si día a día pueden ser demostradas... Aunque da igual cuánto lo diga o lo demuestre, parece insuficiente y supongo que nunca me devolverás esas palabras con las que olvidar, aunque sólo sea un instante, todo lo que sufrí por escucharlas.
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