martes, 30 de octubre de 2012

Volar libre


Deseaba volar.

El sueño era siempre igual. Como en la realidad, su vida se había desmoronado, todos a los que quería se había alejado de ella, todos sus esfuerzos para ser feliz fracasaban. Entonces se veía en una casa, las llamas la rodeaban pero ella no intentaba escapar, hasta que se fundía con ellas, pero no ardía. Unas alas de fuego aparecían en su espalda y poco a poco adoptaba la forma de un ave, la forma de un fénix, hasta que finalmente salía volando dejando tras de sí una estela de fuego.

Normalmente se despertaba y tras ver que sólo sería un día más, sin ánimos ni esperanza en el futuro se levantaba y llevaba a cabo su rutina habitual, pero aquél día fue diferente. Pensó que estaría bien salir volando como en sus sueños y esa idea alegraba su día. Resurgir de las cenizas de su vida, de los escombros de su casa, como un fénix. Empezó a rociar los muebles de su casa con gasolina y con total tranquilidad prendió una cerilla que tiró sobre el sofá, iniciando así un incendio que en breve ya la rodeaba. Todo era como en su sueño hasta que empezó a sentir los lengüetazos de las llamas, el calor del fuego que la rodeaba... No estaba saliendo como en el sueño, intentó huir pero ya era demasiado tarde, su ropa se prendió y empezó a arder entre gritos.

De su cuerpo no salieron alas ni cambió de forma. Al cabo de un rato los agónicos gritos, junto a su vida, acabaron... Y entonces voló libre, para siempre.

martes, 9 de octubre de 2012

Quiero dormir y olvidarme del mundo


Quiero dormir y olvidarme del mundo...
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, tener la certeza de que lograré sacar de mi cabeza todo el dolor que me pesa.
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, saber que al despertar todo va a mejorar.
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, dejarme guiar de nuevo por la sinrazón que implica hacer caso al corazón.
Quiero dormir y olvidarme del mundo, y aunque sólo sea durante un segundo, mirar a los ojos de esa persona que tanto me gusta y decir que si no hablo es porque la idea de cagarla me asusta.
Quiero dormir y olvidarme del mundo...

sábado, 29 de septiembre de 2012

Palabras desde el exilio

Pese a alejarse de todo cuanto tenía, de todo lo que le rodeaba, era incapaz de alejarse de sus pensamientos, de lo que sentía... De lo que quería. Podía recorrer el mundo entero y ni de esa forma conseguiría olvidar, pues la amaba y daba igual cuanto caminase o la dirección que tomase, daba igual cuántos kilómetros pusiera de por medio, no conseguía olvidar lo que sentía por ella.
Se dispuso a escribir una carta, otra de muchas que nunca verían su destino, pero sólo salían palabras de desesperación hablando de cosas imposibles, y cada vez quedaba menos tinta. De nuevo en pie se dispuso a seguir caminando, aferrándose a los recuerdos de aquella época en la que era feliz, aquella época en la que se sintió especial para esa persona a la que tanto amaba, en lugar de huir de ellos.

Cae

Fue duro al principio, pero ahora todo daba igual. Ya no sabía distinguir arriba de abajo, izquierda o derecha, llevaba un rato cayendo y sólo veía oscuridad, mirase donde mirase, no veía nada más que una inmensa oscuridad rodeándole. Creía que sus últimos pensamientos serían un recordatorio de toda su vida, amigos, familia... Pero se equivocó, no había ninguna diferencia respecto a cualquier otra noche, en la que era incapaz de pensar en otra cosa que en aquella a quien había perdido... A quien tanto amaba. Pero ésta vez era diferente, eran sus últimos pensamientos y se aferró más que nunca a aquellos buenos recuerdos, cerró los ojos y siguió cayendo, dejando que la oscuridad le engullese.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Dos palabras

Toda la desesperación y todo el dolor quedan mitigados con tan sólo escuchar de tu boca el sonido de esas dos palabras. Palabras que pueden ser dichas en muchos idiomas, de muchas formas, palabras que con el tiempo pueden caer en el olvido. También hay formas de fundamentar esas palabras, no hace falta ni decirlas si día a día pueden ser demostradas... Aunque da igual cuánto lo diga o lo demuestre, parece insuficiente y supongo que nunca me devolverás esas palabras con las que olvidar, aunque sólo sea un instante, todo lo que sufrí por escucharlas.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Luz y Oscuridad


Esta es la historia de un hombre que sólo una cosa quería
Dio todo por esa causa, pero aún así temía
Pues aunque todo lo que en su mano estaba hacía
Luchaba y luchaba por una meta que jamás conseguiría.

La oscuridad de joven a él rodeó
Durante largo tiempo su mente poseyó
Hasta que de ella un dia se libró,
Pues la "luz" a su corazón llegó.

A la oscuridad gracia no le hacía
Y perjuró que un día volvería
Un tiempo al hombre la luz cegaría
Sin ver lo que en su sombra crecía

Un día la luz se desvaneció
Entonces, la oscuridad arreció
Muchas batallas en su mente libró
Pero ningún bando el control tomó

El hombre quería volver a sentir aquella luz
Pero la oscuridad sobre él cayó cual alud
En peligro se encontraba su mental salud
Y de desesperación construyó un ataud

En su mente con la oscuridad discutía
"ven, ven", ella a él decía
Pero el hombre se negaba, rehuía
Pues sólo volver a sentir la luz quería.

"Jamás a ti volveré"
"Es inevitable, el control tendré"
"Volverá, estoy seguro, lo sé"
"No lo hará, entonces el poder tomaré"

Pero la luz no volvía...
Oscuridad crecía...
Desesperación nacía...
Tristeza le invadía...

El final sin escribir se encuentra
Pues oscuridad aumenta 
Pero su mente el caos frecuenta
Y el poder nadie ostenta.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Poema 20 de Pablo Neruda

En un principio, cuando creé el blog decidí que no quería poner poemas de otros, conocidos o no, pues si empezaba a hacerlo perdería motivación para ir poniendo los míos, pero es una tontería. Al igual que de vez en cuando pongo canciones, es una tontería que no ponga relatos o poemas que vale la pena compartir. Así pues, dejo el Poema Nº20 de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", de Pablo Neruda.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". 
El viento de la noche gira en el cielo y canta. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 
Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.