sábado, 23 de febrero de 2013

Libro: Pensamientos rotos

Tras recopilar textos escritos a lo largo de este último año, editar, corregir y cambiar el formato a algunos de ellos, he seleccionado varios de ellos para formar "Pensamientos rotos", un libro, como ya he dicho, recopilatorio, que incluye textos que han pasado por el blog (revisados y/o reescritos en diversos casos) y algunos inéditos. El libro se puede descargar en epub para poder leerlo en cualquier dispositivo que lo permita o en pdf para quien lo prefiera. Personalmente, recomiendo la versión epub ya que es la original y está mejor estructurada.

El libro tiene una licencia Creative Commons (by-nd), se permite el uso comercial de la obra pero no la generación de obras derivadas, siempre bajo reconocimiento del autor.

Si no se tiene un dispositivo donde poder leer un epub recomiendo la descarga de Calibre, programa que permite leerlos y administrarlos.

Pese a que la descarga del libro es gratuita, cualquier donación será bien recibida, puede realizarse dicha donación en el botón situado en el widget de la izquierda del blog o al final de esta entrada.

Dejo dos servidores para la descarga del libro: Mega y Mediafire.

Mega:
epub / pdf

Mediafire:
epub / pdf

Edición (19/03/2013): Rehecha la versión pdf.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Me gustaría...

Me gustaría volver a decirte “te quiero” a los ojos, admirar cada uno de tus sonrojos, tus labios besar y olvidar, olvidar todo lo sucedido, todo lo vivido y volver a empezar, por una nueva vida luchar y que toda la desesperación pueda por fin terminar, pues una vez te pueda abrazar no te pienso soltar y te veré llorar, me verás llorar… Pero a tu lado cada sonrisa será esa brisa que limpiará el pasado al que una vez estuve atado, del que fui esclavo, pues podré dar por sentado que siempre estarás a mi lado.

jueves, 14 de febrero de 2013

Relato corto: Fantasmas

Ya habían pasado, ¿cuánto? Siete meses... Siete largos meses, poco tiempo para sus veinte años, pero se le habían hecho más largos que la última década. Todo había acabado y desde entonces un inmenso vacío era lo único que sentía, intentó llenarlo, pero sólo había una forma y parecía imposible, al fin y al cabo, los muertos no resucitan, aunque eso no impedía que los fantasmas le atormentasen.

Las cosas acabaron muy mal y él, destrozado, pues a quien tanto había llegado a amar se había ido, probablemente para siempre. Al principio se encerró, no quería saber nada del mundo, casi no comía, pero lo poco que conseguía digerir no tardaba mucho en deshacer su camino. Adelgazó más de lo que podía imaginar y al cabo de varios meses intentó empezar una nueva vida, pero su recuerdo seguía presente.

Escribió numerosos textos de todo tipo, sabía perfectamente que de nada servirían, pero necesitaba canalizar todo lo que sentía y convirtió dicha escritura en su vía de escape. Empezó a asumir su pérdida, pero de vez en cuando su fantasma volvía. Al principio le dolió, pero descubrió que esas fugaces apariciones llenaban un poco ese vacío que sentía por dentro, aunque no duraba mucho. No quería volver a verlas, pero a la vez, las deseaba... Aunque lo que de verdad deseaba era que volviese, volver a abrazarla y sin miedo decir esas dos palabras que habían quedado selladas desde entonces: "Te quiero".

Siguieron pasando los días, las semanas y los meses y no volvió a haber apariciones, hasta que un día, volvió y con un susurro antes de desaparecer lo dijo, "Te echo de menos"...

No pudo creer sus palabras, pasó horas dándole vueltas y al mismo aire que le susurró las palabras pidió pruebas, pues la echaba muchísimo de menos, pero la herida era profunda y en sus escritos estaba de sobra reflejado lo que sentía.

Silencio... Eso obtuvo, hasta que el fantasma apareció a su espalda, abrazándole mientras apoyaba la cabeza contra él para decir de nuevo esas dos palabras que quedaron selladas. Se dio la vuelta y esta vez no desapareció, la abrazó entre lágrimas y no fueron necesarias más palabras para llenar aquel vacío, sólo dos. "Te quiero".

sábado, 9 de febrero de 2013

Otro más

Otro año más, otra década más... Da igual cuánto eche la vista atrás nada varía... Intentaría convencerme de lo contrario, pero nada cambiaría. Podría pensar en dejar de luchar, ver las cosas pasar e intentar olvidar, pero no creo que pueda, quizá, ni siquiera deba. Otro año pasará, otro más, otra década acabará, otra más y a lo mejor, algo cambiará... Aunque la experiencia parece indicar que no ocurrirá, que el tiempo transcurrirá y todo igual seguirá.

sábado, 2 de febrero de 2013

¿Por qué escribo?

¿Por qué escribo? Para desahogarme, normalmente digo, mas quizá el motivo sea  mantener vivo todo aquello que sentía contigo. Para recordar que por ti una vez viví... Y también morí. Que te quería y lo que sea daría por volver a aquel día en el que todo acabaría... Y evitarlo, cambiarlo, haría lo que fuera por lograrlo, por despertar y no tener que olvidar la vida que acabo de soñar, tan maravillosa, tan perfecta... Pero alcanzarla no será una línea recta pues tu ausencia hace mi vida tortuosa, haciendo que sólo quiera una cosa, volver a ver esa sonrisa que en mi imaginación me acosa.

miércoles, 23 de enero de 2013

Te echo de menos


Te echo de menos... Dudo que te hagas una idea de cuánto o que siquiera pienses alguna vez en mi, aunque más aún dudo que leas ésto, pero necesitaba decirlo. Te echo de menos y no hay nada ni nadie que consiga evitarlo, nada ni nadie que consiga aliviar la presión que invade mi pecho durante el día por tener la puta certeza de que no volveré a hablar contigo... A verte... Nada ni nadie que pueda calmar el dolor de la puñalada que siento cada vez que despierto y veo que esa vida perfecta en la que estoy contigo cada noche y en la que todo va bien no ha sido más que un sueño, nada ni nadie que quite mis ganas de volver a darte los buenos días llamándote princesa, nada ni nadie que pueda evitar que pase horas hecho una bola sollozando por haber perdido lo único realmente bueno que ha pasado por mi vida... Por haber dejado que lo más maravilloso que me ha sucedido se fuese tan abruptamente...

Puedo escribir mil versos para intentar explicar este dolor que tortura mi corazón por una simple razón que a la vida quita el color, puedo rellenar infinidad de páginas de libros que jamás serán escritos intentando describir tan agobiante sensación... Pero da igual cuánto escriba nunca me parece suficiente, nada  es capaz de expresar con exactitud lo que siento y mucho menos de llenar el vacío de tu ausencia.

Te echo de menos y da igual cuánto me digan que no es así, siento que toda la culpa de haberte perdido fue mía, pues no fui capaz de hacer nada bien, no supe controlar mis sentimientos y cuando por fin me di cuenta de mis errores y empecé a aprender de ellos, fue demasiado tarde...

No puedo pedirte que vuelvas y dudo mucho que tú pienses siquiera en hacerlo, esa puerta quedará abierta... Pero puedo afirmar que no soy el mismo que cuando te fuiste, pues ya no soy la persona de la que comprendo que pudieses asustarte, aquella persona en la que me convertí por culpa de una broma descontrolada... Me gustaría decir que he cambiado, pero no es cierto, me has cambiado, gracias a ti aprendí que no podía seguir así... Pero lo aprendí de la peor manera posible.

Da igual cúanto y cómo lo lea no consigo evitar que mis líneas parezcan las palabras de un hombre desesperado... Pero me temo que no es así, pues no rogaré por tu improbable vuelta... Las mías son las palabras de un enamorado que ha perdido a su amada... Un caballero que perdió a su princesa y que es incapaz de resignarse a tal destino, y que pese a que sabe que nada cambiarán sus palabras no conoce mejor forma de desahogarse...

viernes, 11 de enero de 2013

Ciclo

Lo intentas todo y nada funciona, todo sigue igual, nada cambia en un ciclo que no parece tener fin. Entonces llega un día en el que crees que puedes vivir con toda esa soledad, que ya no importa si nadie está a tu lado, total, en los momentos en los que más necesitabas compañía no había nadie a ahí, pero sabes que no es así, que puedes engañarte tanto como quieras pero tarde o temprano necesitarás apoyo, amistad, cariño y no habrá nadie, como siempre, dejando el ciclo abierto, perdiendo la esperanza y las ganas de hacer que cambie.